El Jubileo terminó, pero no la misericordia de Dios
- RamiroGrün265
- 6 ene
- 1 Min. de lectura
La Divina Providencia nos permitió vivir un año especial de Gracia con el Jubileo 2025. En este tiempo muchas personas han podido peregrinar a las diversas iglesias jubilares en nuestra Diócesis como peregrinos de esperanza para encontrarse con Dios en el sacramento de la penitencia, en el sacramento de la Eucaristía e implorar al Altísimo las Indulgencias plenarias.
El pasado 27 de diciembre nuestro obispo Mons. Nicolás Baisi presidió la Santa Misa con motivo de la clausura del Año Santo en la Diócesis. Asistieron a la Eucaristía numerosos sacerdotes, diáconos y fieles de toda la familia diocesana.


El 2025 fue un año para volver a poner la mirada en Cristo «esperanza de la Gloria» Col 1, 27, recordando además al primer Concilio de Nicea que fue celebrado hace 1700 años en el oriente católico donde se definió la fe en la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, Verdadero Dios y Verdadero Hombre.


Asimismo, en el día de hoy, Solemnidad de la Epifanía del Señor, Su Santidad León XIV ha cerrado la última Puerta Santa en Roma en la Basílica de San Pedro dando por finalizado el jubileo de la Esperanza en el cual hemos transitado con espíritu de fe.

El Papa recitó la oración en acción de gracias por el Año Santo vivido: «Esta Puerta Santa está cerrada, pero la puerta de tu misericordia no está cerrada».








Comentarios