Un legado que sigue floreciendo
- rodrigorr0
- 27 jun
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En una noche fría y nublada, pero luminosa en el recuerdo, se celebró la Eucaristía por los 40 años de la creación de la Diócesis de Puerto Iguazú y también por el eterno descanso de Mons. Marcelo Raúl Martorell, segundo obispo de nuestra Diócesis en el Santuario Jesús de la Divina Misericordia el 16 de junio de 2026.
El Obispo recordó que, cuando falleció Mons. Martorell, los lapachos florecieron, comparó aquel florecimiento con el crecimiento que hoy experimenta la diócesis, que continúa dando frutos y floreciendo gracias al trabajo generoso, al esfuerzo cotidiano, a la oración perseverante y a la entrega silenciosa de tantas personas. Destacó especialmente la figura y el ministerio de Mons. Martorell, afirmando que gran parte de lo que hoy vive la diócesis se apoya en la siembra realizada durante sus años de servicio pastoral. Señaló que a él se le debe mucho esfuerzo, sufrimiento, lágrimas y oración, ofrecidos con amor por la Iglesia.

Mons. Marcelo Raúl Martorell nacido en la Ciudad de Salta, el día 1 de marzo de 1945. Hijo de Luis Martorell y de Luisa Fiore. Descubrió su vocación religiosa en cuanto estudiaba derecho en la Ciudad de Córdoba y eso le llevó a entrar el seminario diocesano, en el cual realizó sus estudios eclesiásticos. Fue ordenado sacerdote en Roma (Italia), el 17 de mayo de 1970 por Su Santidad San Pablo VI.

Como sacerdote ha desempeñado numerosos cargos como: Vicario parroquial (1970-1974); educador y profesor de teología en el Seminario Mayor de Córdoba (1975-1986); Tesorero General Arquidiocesano (1980-1987); capellán del Instituto Parroquial Santo Cristo en Córdoba (1986-1992); Vicario general (1987-1998). Además, también fue moderador de la curia y Juez del Tribunal Eclesiástico. Y desde 1992 hasta 2006 fue párroco de la Iglesia Parroquial del Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús en Córdoba.
Tras varios años ejerciendo su ministerio pastoral, el Papa Benedicto XVI le nombró el 3 de octubre de 2006, como nuevo y segundo Obispo de la Diócesis de Puerto Iguazú, asumió para su ministerio Episcopal el lema “Los amó hasta el fin”. Recibió la consagración episcopal el 8 de diciembre de ese mismo año, a manos del entonces Nuncio Apostólico en Argentina monseñor Adriano Bernardini.
En la homilía el obispo recordó que, al fallecer Mons. Martorell, florecieron los lapachos, imagen que comparó con la realidad actual de la diócesis, que continúa floreciendo gracias al trabajo, la oración y la entrega de tantas personas. Destacó especialmente la entrega y la dedicación del recordado obispo, a quien atribuyó una parte importante del crecimiento diocesano.

En su ministerio episcopal se distinguió en el cuidado de la Educación, fortaleciendo los colegios católicos y estrechando relaciones con otras instituciones, fundo la subsede de la UCASAL en Puerto Iguazú, y el Instituto Terciario Sagrada Familia. En Caritas, trabajo especialmente en los barrios más carenciados con las meriendas solidarias, la ayuda a la autoconstrucción de viviendas en Iguazú y Montecarlo, y la regularización de tierras. Erigió en todo el territorio Diocesano 11 parroquias, 2 santuarios, 6 capillas de adoración perpetua y ordeno 26 sacerdotes diocesanos. A los largo de sus catorce años de Ministerio fue un incansable predicador del amor a Jesucristo presente en la Eucaristía y la devoción a la Virgen Santísima.
El 8 de mayo del 2020 día de Nuestra Señora de Luján patrona de la Argentina, el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno de la Diócesis, al cumplir los 75 años.






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